26 de febrero de 2026
Astrónomos captan una sorprendente imagen de una región central de la Vía Láctea
El hallazgo permite observar con un detalle sin precedentes la estructura y química del núcleo de nuestra galaxia
Ashley Barnes, astrónoma del ESO en Alemania e integrante del proyecto, explicó que “es un lugar de extremos, invisible a nuestros ojos, pero ahora revelado con extraordinario detalleâ€. Según detalló, el área conocida como Zona Molecular Central (ZMC) contiene densas nubes de gas y polvo que envuelven el agujero negro supermasivo del corazón de la VÃa Láctea.
El proyecto ACES (ALMA CMZ Exploration Survey) se centró en estudiar gas molecular frÃo, la materia prima de la formación estelar, y documentó la existencia de docenas de moléculas, desde las más simples como el monóxido de silicio hasta compuestos orgánicos más complejos, entre ellos metanol, acetona y etanol.
El profesor Steve Longmore, astrofÃsico de la Universidad John Moores de Liverpool y lÃder del proyecto ACES, destacó que la Zona Molecular Central alberga algunas de las estrellas más masivas descubiertas en la galaxia, muchas de las cuales “viven rápidamente y mueren jóvenes, terminando sus vidas en poderosas explosiones de supernovas, e incluso hipernovasâ€.Longmore aclaró que el equipo espera “comprender mejor cómo estos fenómenos influyen en el nacimiento de las estrellas y si nuestras teorÃas sobre formación estelar se sostienen en entornos tan extremosâ€.El análisis de la quÃmica y las dinámicas del gas molecular frÃo revela que este material fluye a lo largo de filamentos que alimentan los cúmulos donde pueden nacer nuevas estrellas. Mientras que en las regiones periféricas de la galaxia el proceso es relativamente conocido, en el centro galáctico las condiciones resultan mucho más extremas y los escenarios, más complejos.
El conjunto de datos obtenidos por ACES se presenta en cinco artÃculos publicados en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, y un sexto actualmente en la fase final de revisión. La colaboración internacional empleó el potencial técnico de ALMA, administrado por ESO y sus socios, para realizar este barrido sin precedentes del corazón de la galaxia.
La próxima gran novedad tecnológica será la Actualización de Sensibilidad de Banda Ancha de ALMA, que junto con el Extremely Large Telescope (ELT) de ESO permitirá adentrarse aún más en el estudio del centro galáctico. Ashley Barnes anticipó que estos avances permitirán “resolver estructuras más finas, rastrear quÃmica más compleja y explorar la interacción entre estrellas, gas y agujeros negros con una claridad sin precedentesâ€, agregando que “en muchos sentidos, esto es solo el comienzoâ€.La imagen que ahora revela la red de filamentos y nubes moleculares del núcleo galáctico constituye una nueva herramienta para los astrónomos que buscan descifrar cómo se forman y evolucionan las estrellas bajo condiciones extremas, y cómo estos procesos pueden haber dado forma a las primeras galaxias del universo.