3 de febrero de 2026
El misterioso final de Lily Süllos: las dudas sobre el pacto suicida, la carta de despedida y el día que anticipó su muerte

La reconocida astróloga fue asesinada por su hermano, quien luego se suicidó. Detalles del fallo judicial que cerró el caso. Las experiencias relatadas por la mujer de vidas pasadas y su creencia en la reencarnación.
Liliana Chelli, a quien Lily Süllos definió siempre como su gran amiga y sucesora, que estudió artes adivinatorios como tarot, runas, I Ching y bola de cristal, nunca le cerró el título de “pacto suicida”. Chelli es reconocida y se define a sí misma como “La duendóloga de los famosos”, muy seguida por figuras como Moria Casán, Marley, y tantos otros. Y aclaró sobre el tema: “Siempre lo hablábamos cuando nos juntábamos y ella repetía eso que la definía como una mujer muy creyente. Solía decir: ‘Únicamente Dios es el que da la vida y la quita’. Siempre insistía con que adoraba la vida. Yo había hablado con ella hacía menos de una semana, y si bien atravesó un ACV, no había sido tan grave, se podía mover. Sola no se hubiese atrevido a tomar semejante decisión con su vida. Fue cierto que existió esa carta de Luis, el hermano, explicando la situación, pero no la veía a Lily bajando los brazos para dejar este mundo”.
Lily Süllos creía conscientemente en la reencarnación. Solía repetir en sus apariciones públicas: “No es ni un mito ni una religión, es una ley de la naturaleza. Creo en ella porque provengo de otras vidas, en dejar el cuerpo y que la energía quede y siga su curso por el Universo”. Precisamente en su libro “La Reencarnación”, de Ediciones Florentinas, publicado en 1997, cuenta varias anécdotas que la conectan con vidas pasadas: “De niña, la palabra ‘Reencarnación’ no figuraba en mi vocabulario. Pero mamá comenzó a prestar atención, muy seriamente. Recordó el incidente ocurrido días atrás cuando fuimos al cine para ver la película Cleopatra. Mi padre, ingeniero, instaló las primeras máquinas de cine sonoro en casi todos los cines de Budapest. Íbamos mucho al cine, a mí me fascinaba; más aún las primeras películas de color que llegaban desde Hollywood. El incidente ocurrió cuando en la pantalla aparecieron las pirámides... Y fue cuando yo, desplegando todo mi mal carácter, comencé a gritar furiosa: ‘Mentirosos! ¡Las pirámides no son así!’ Hubo un ¡pssss! indignado en la sala, pero yo seguía con mis gritos. Al final, mamá tuvo que sacarme por la fuerza y llevarme afuera.-¿Qué te pasa, mocosa del demonio?
Luego de ese episodio, mamá tuvo una larga conversación con papá. Y me llevaron a visitar a un amigo de papá. Él era médico y jefe de un grupo muy prestigioso que estudiaba los fenómenos extrasensoriales”.
Curiosamente, hoy su página de internet en ocasiones se mantiene activa, y allí Lily se presentaba así: “Mi nombre verdadero es Lenke Süllös. Soy húngara, nací en Budapest, capital de Hungría, el 27 de septiembre de 1928. En el año 1944, en plena guerra, salí de mi país junto con mis padres y con mi hermanito de 6 años (Ludwig). Terminé mis estudios secundarios en Alemania (Austria) donde comencé a estudiar medicina y simultáneamente Astrología. A los 20 años llegué a la Argentina, donde continué mis estudios de medicina, aunque sin poder terminar la carrera por falta de recursos. Seguí pues haciendo práctica en la Asociación Mundial de Investigaciones Astrológicas, entidad dependiente de la Facultad de Astrología en Londres. Mi verdadera vocación era (y sigue siendo) escribir. Jamás pude desprenderme de mi patria abandonada. La literatura, historia de Hungría, su destino, sus tierras, sus tesoros culturales y naturales seguía siendo mi principal interés. Por la invasión de los soviéticos no pude retornar a Hungría. Tampoco escapaba de mi interés y amor mi segunda patria, la Argentina, cuya historia, costumbres, geografía, literatura me han servido como campo de investigación, fuente de datos estadísticos valiosos para mi trabajo como astróloga. Para costear mis estudios, sacaba fotos en los años sesenta”.


