3 de febrero de 2026
El Gobierno de Francia sortea la presión política y asegura el presupuesto estatal para 2026
Tras dos años de crisis y negociaciones, la aprobación de las cuentas permite a Emmanuel Macron y Sébastien Lecornu centrarse en reformas clave y próximos comicios municipales
El Gobierno había negociado previamente con los socialistas, lo que permitió aprobar en diciembre el presupuesto de la Seguridad Social a cambio de suspender hasta después de las presidenciales de 2027 la emblemática reforma de las pensiones. Esta concesión se consideró una de las principales victorias del socialismo francés en el proceso, al postergar el aumento de la edad de jubilación a 64 años.
La aprobación del presupuesto representa un respiro para el Ejecutivo, que ha enfrentado casi dos años de negociaciones, crisis políticas y presión de los mercados de deuda tras las elecciones anticipadas de 2024, que dejaron al Parlamento sin mayoría clara. Las tensiones llegaron a provocar la salida de dos primeros ministros y despertaron inquietud entre los socios europeos sobre la estabilidad fiscal francesa. La prima de riesgo de la deuda pública regresó, tras la aprobación, a niveles previos al anuncio de elecciones anticipadas de junio de 2024.
El Gobierno también prevé revisar la Ley de Programación Militar antes de primavera, reexaminando partidas destinadas a munición, drones, defensa aérea y refuerzo de personal. Paralelamente, avanza una reforma de las prestaciones sociales que busca unificar ayudas y garantizar que los ingresos laborales superen siempre a los sociales, aunque su aplicación completa no se espera antes de 2030.


