2 de febrero de 2026
“Préstamo del año”: el oleoducto de USD 2000 millones que transformará Vaca Muerta ganó un premio internacional

El consorcio VMOS, que integran YPF y otras 7 petroleras, fue distinguido por Latin Finance a raíz del mayor crédito comercial para infraestructura en la historia del país y uno de los 5 mayores financiamientos del sector de petróleo y gas en América Latina
En el fallo, los evaluadores señalaron que el país produjo petróleo durante más de un siglo, pero que “sus ambiciones de convertirse en un exportador relevante de crudo estuvieron durante años limitadas por déficits de infraestructura, escasez de capital y volatilidad macroeconómica”. Ese escenario, remarcaron, comenzó a cambiar.
“La combinación de producción récord en Vaca Muerta y un impulso decisivo a la capacidad exportadora transformó el panorama energético argentino”, sostuvo la publicación al fundamentar la elección del proyecto.Por su escala, estructura e impacto sistémico, las entidades evaluadoras subrayaron que el crédito no solo permitió avanzar con una obra clave, sino que también reabrió el acceso al financiamiento de proyectos, validó un nuevo régimen de inversiones —en referencia al El préstamo tiene un plazo de cinco años y pagará una tasa variable de referencia internacional (SOFR + 5,5%). Permitirá cubrir el 70% del capital necesario para la obra, mientras que el 30% restante será aportado por los socios de VMOS, el vehículo societario creado para ejecutar el proyecto.Más allá del volumen del crédito, el acuerdo fue valorado por brindar la capacidad de evacuación necesaria para sostener el crecimiento de las exportaciones de una de las cuencas no convencionales más prolíficas del mundo, “en un contexto en el que la Argentina estuvo reconstruyendo su credibilidad macroeconómica y la confianza de los inversores”, destacó el escrito.La amplitud del grupo de prestamistas fue otro de los puntos destacados, como señal del renovado interés por el riesgo argentino, en una estructura respaldada por un marco regulatorio que dio previsibilidad al flujo de fondos.
En este sentido, el fallo también resaltó que la operación se apoyó en estabilidad regulatoria, innovación contractual y una protección del flujo de caja cuidadosamente diseñada, junto con acuerdos de transporte de “envío o pago” que sustentaron el modelo de ingresos.En ese marco, se valoró que el financiamiento se hubiera estructurado para sortear los controles cambiarios, a partir de la elegibilidad del proyecto para el RIGI y de un esquema de cuentas offshore vinculadas a ingresos por exportaciones, que redujo de forma significativa los riesgos de convertibilidad y transferencia para los prestamistas.El gasoducto, impulsado por el consorcio Southern Energy, apunta a transportar gas desde Vaca Muerta hasta el puerto de San Antonio Oeste, en Río Negro, como parte de un proyecto estratégico para la exportación de GNL, que prevé la licuefacción del gas en buques para su envío a los mercados internacionales.


