29 de enero de 2026
Nahir Galarza denunció perfiles en redes sociales que difunden sus fotos modificadas por IA

De 27 años y condenada en 2018 a prisión perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo, pidió a sus seguidores que no transfieran dinero a ninguna cuenta que tenga su nombre
En un simple repaso en los buscadores de Facebook e Instagram se pueden encontrar usuarios en los que se la puede ver provocativa o en ropa interior. También leyendo un libro, con frases reflexivas y de resiliencia. Son creadas por inteligencia artificial. Muchas invitan a tener una relación con ella. “Si van a querer algo conmigo, quiero que sea en libertad y afuera”, dice la presentación de una cuenta en IG.
Según argumentó, a este fenómeno de utilización de su imagen estaba ligadoLa última vez que Galarza había utilizado redes sociales fue en septiembre de 2019, cuando publicó varias fotografías sola y con sus compañeras desde su celda en su cuenta de Facebook.
Después de que se investigara el hecho, se descubrió que las imágenes habían sido tomadas con un celular compartido entre las internas para comunicarse con sus familiares.En su descargo ante las autoridades penitenciarias, la joven admitió su error y reconoció haber infringido las normas al compartir contenido en redes sociales. Desde entonces, no volvió a tener presencia en plataformas digitalesNahir Galarza, condenada en 2018 a prisión perpetua por homicidio calificado por el vínculo, está alojada en un pabellón de la única cárcel para mujeres de Entre Ríos con otras seis internas. Solo comparte tiempo con el resto de la población en el patio del penal.
En el último año, Galarza recibió el título de operador preventivo en Salud Mental, un paso intermedio de la formación en Psicología Social que aspira a finalizar en breve. “Le encanta la carrera, le enseñó a tener empatía, a sentir lo que siente el otro. La ayudó mucho”, remarcaron.
Las temáticas en las que le gustaría profundizar son las adicciones, la violencia de género y el maltrato infantil. “Le rompe el alma”, dijeron sobre este último. “No sabe si la dejarán ejercer en la cárcel, pero no se desanima”, indicaron al respecto. Al mismo tiempo, la joven asiste a talleres de yoga y meditación del Arte de Vivir y da clases de gimnasia en la unidad, tras recibirse de personal trainer.De todos modos, espera poder acceder al beneficio de las salidas transitorias, al cumplirse la mitad de la pena por su buen comportamiento. Esto sucederá en, al menos, una década.


