29 de enero de 2026
Qué es el hielo negro y por qué su presencia es una amenaza en las rutas

Invisible a simple vista y responsable de numerosos accidentes, este fenómeno desafía la percepción de conductores y multiplica el riesgo de accidentes, sobre todo cuando las temperaturas rondan el punto de congelación
Las condiciones de temperatura juegan un papel determinante en la formación del hielo negro. Aunque pueda parecer que el mayor riesgo se da en los días más fríos, este peligro es más frecuente cuando la temperatura fluctúa en torno al punto de congelación. Muccilli señala que “se necesita algún tipo de líquido, ya sea lluvia, nieve derretida o incluso gotas de niebla, para que el hielo negro se manifieste”. Incluso si el termómetro del vehículo indica 0 ℃, el pavimento puede estar más frío y ocultar placas de hielo negro.
Aunque muchos asocian el hielo negro con regiones frías, su aparición no se limita a estos lugares. Puede formarse en cualquier sitio donde la temperatura descienda de cero, sobre todo durante la noche. Los puentes y pasos elevados son particularmente vulnerables debido al flujo de aire frío que rodea la estructura, lo que baja la temperatura del pavimento más rápido que en el resto de la carretera. Los pasos subterráneos, carreteras arboladas, zonas con sombra y áreas bajas que retienen humedad también suelen acumular hielo negro durante más tiempo. Este fenómeno no afecta solo a los conductores: los peatones también corren riesgos en aceras, escalones y terrazas resbaladizas.
Reconocer el hielo negro antes de transitar sobre él puede resultar complicado. Los especialistas recomiendan que, siempre que las carreteras estén mojadas y la temperatura ronde los 0 ℃, se asuma la posibilidad de su presencia. Para detectarlo, conviene buscar zonas del pavimento que luzcan más brillantes o húmedas que el resto, o que reflejen la luz de los faros de manera inusual. No obstante, muchas placas de hielo negro son imposibles de identificar a simple vista. Por eso, reducir la velocidad, dejar mayor distancia entre vehículos y evitar distracciones son medidas fundamentales al conducir en invierno.En cambio, aconseja mantener el volante recto y levantar el pie del acelerador para que el auto reduzca la velocidad de forma natural. Si es necesario frenar y el auto cuenta con sistema antibloqueo de frenos (ABS), se debe aplicar una presión constante; de lo contrario, recomienda bombear suavemente el freno e intentar mantener la calma. “Recuerda que el hielo negro suele aparecer en pequeñas placas, así que si mantienes la compostura y mantienes las ruedas rectas, probablemente recuperarás el control en unos pocos segundos”, dice Urbaez.


