23 de enero de 2026
Irán entró en su segunda semana sin acceso a Internet mientras se multiplican las víctimas de la represión

El apagón digital, impuesto tras las protestas masivas de enero, limita la comunicación con el exterior, afecta la actividad económica y dificulta la verificación independiente sobre la magnitud de la violencia estatal
“Irán ha estado bajo un bloqueo de internet a nivel nacional durante dos semanas completas”, señaló el grupo en la red social X. De acuerdo con sus mediciones, los niveles de conectividad “siguen prácticamente planos”, con apenas “un leve aumento en las redes autorizadas por el régimen”.
El bloqueo comenzó la noche del 8 de enero, cuando una ola de protestas se extendió por varias ciudades iraníes. Las manifestaciones, iniciadas semanas antes por comerciantes afectados por la depreciación del rial, derivaron rápidamente en consignas contra la República Islámica y alcanzaron su punto máximo los días 8 y 9 de enero, con una fuerte respuesta de las fuerzas de seguridad.
Organizaciones de derechos humanos, sin embargo, cuestionan esas cifras y sostienen que la mayoría de las muertes se produjeron por disparos directos de las fuerzas de seguridad contra manifestantes. Algunas estimaciones elevan el número de fallecidos a varios miles más e incluso advierten que podría superar ampliamente los datos oficiales. Estos grupos denuncian que el apagón digital dificulta la recolección de pruebas y la verificación independiente de los hechos.
Desde el corte de internet, la población solo puede acceder a una red interna que ofrece servicios locales y medios de propaganda. Aplicaciones internacionales de mensajería y redes sociales, fundamentales para el comercio informal, quedaron fuera de servicio.“Antes del corte de internet, mis ventas eran de unos 100 dólares al día”, relató Barbod, un comerciante de 39 años de Teherán que vendía café molido a través de Instagram.Casos similares se repiten en distintos sectores. Un empleado de un café del norte de Teherán señaló que los pedidos en línea, su principal fuente de ingresos, cayeron de forma abrupta. Aunque funcionan aplicaciones locales para encargos, los sistemas de pago presentan fallas. “Si las ventas no suben, los dueños podrían reducir el personal”, advirtió.
El régimen afirmó que el costo económico es menor de lo que parece y aseguró que algunas grandes empresas cuentan con acceso a internet global mediante direcciones IP fijas.
(Con información de EFE y AFP)


