1 de diciembre de 2025
Loma Negra, el equipo que fue sensación de la mano de un gran plantel y la fortuna de Amalita Fortabat, prepara su regreso
En los años 80 les dio pelea a los grandes y llegó a los primeros planos. Ahora busca reconstruirse y volver
“Volvió Loma Negra y eso es lo más importanteâ€, nos dice Gaspar Verna, el encargado del fútbol profesional, con lógica e indisimulada alegrÃa. “Que ahora se esté hablando de esto, significa que el equipo fue importante, generó disrupción en una época y que regrese, es una noticia. Estamos de nuevo en condiciones de competir y lo haremos en el Regional Federal Amateur, siendo más austeros y humildes, ya que no existe más vinculación con la empresa cementera y todo se hacer a pulmón. Con mucha gestión de los recursos y con la idea de poder generar un proyecto atractivo para que Loma Negra se transforme en un club seductor para empresas, que nos permita seguir creciendo. Queremos volver a ser grandes como en los ‘80â€, explica.
La temporada ’81 no fue una más en el fútbol argentino. Fue la de un pase que generó conmoción: Maradona a Boca. También se produjo la llegada de Kempes a River. Loma Negra comenzó su año con la idea de poder llegar al Nacional, que arrancaba en septiembre, conformando un muy buen plantel. Uno de ellos fue Mario Husillos, que asà lo recuerda: “HabÃa debutado en la primera de Boca muy joven e hice varios goles. Fui al fútbol español, donde actué en el segundo equipo del Real Madrid y al regreso, estuve nuevamente en el cuadro Xeneize, pero sin mayor continuidad. Ir a Loma Negra en 1981 era una apuesta arriesgada, porque si bien habÃa muy buen dinero, en principio era para disputar el Regional con el objetivo de llegar al Nacional. Me animó el hecho que también iban para allá hombres como Carlos Squeo, que habÃa sido compañero mÃo en Boca, Luis Barbieri y Jorge Gallego Vázquez de Atlanta y Ricardo Lazbal de San Lorenzo, entre otrosâ€.
Loma Negra fue la gran sensación del Nacional ’81. Llegó a la última jornada de la fase de grupos superando por un punto a River y con una enorme chance de clasificación, que se le escapó de manera increÃble: “Nos faltó solo la puntada decisiva -rememora Husillos-. En la fecha final debÃamos ganarle a Talleres en casa para avanzar a los cuartos de final y eliminar a River. Empatamos 0-0, ellos ganaron en JunÃn y luego fueron los campeones, superando en la final a Ferro, el otro equipo de nuestra zona que también avanzó, lo que demuestra lo durÃsimo que fue ese grupoâ€.
El cuadro de OlavarrÃa no se clasificó para el Nacional ’82. HabÃa un plantel costoso, que, para esa temporada, solo le quedaba el desafÃo del Regional, para lograr un lugar en el Nacional ’83. Entonces, disputó muchos amistosos. Sin dudas, el más trascendente fue el que tuvo lugar el sábado 17 de abril en horas del mediodÃa, a pocos dÃas del inicio de la guerra de Malvinas. Unión Soviética, estaba en plena preparación para el Mundial y visitó la ciudad. Ostentaba un extenso invicto, ya que no perdÃa desde 1979. En ese lapso habÃa logrado empatar con Argentina en Mar del Plata a fines del ‘80, venció a Francia en Moscú y a Brasil en el Maracaná. El cachet que obtuvieron fue de 30.000 dólares. Fue una jornada inolvidable, como quedó en la memoria de Husillos, que fue el autor del único gol: “Llegaron con mucho ruido, luego de empatar 1-1 con Argentina en la cancha de River, partido al que fuimos para poder verlos. OlavarrÃa fue una locura en esas horas y más aún cuando terminó con la victoria nuestra por 1-0, hecho que es recordado hasta hoy como algo histórico y considerado como el momento cumbre del deporte para la ciudadâ€.
Como entrenador fue contratado Roberto Marcos Saporiti, quien ya tenÃa una vasta experiencia. Para él, fue una grata experiencia su paso por el club de OlavarrÃa: “Me encontré con una gran organización que habÃa dejado don ValentÃn Suárez. El contacto me lo habÃa hecho el coronel Luis Prémoli, que era la mano derecha de Amalita, a quien enseguida conocÃ, porque ella querÃa saber cómo era yo en la faz personal. Una mujer increÃble, muy culta, con mucho mundo. Otro nivel. SolÃa ir a ver las prácticas y llegaba en helicóptero, que lo aterrizaban en medio de la cancha donde estábamos entrenando. Algo poco habitual y que no me simpatizaba demasiado. Me contaron que Prémoli una vez le dijo: ‘Mire que eso a Saporiti no le gusta’. Y la señora respondió: ‘Entonces está perfecto, hagamos como dice él, que me cae bien y, además, habla francés’ (risas). Con Amalita solo hablábamos en ese idioma. El tema es que, a la vez siguiente, la nave bajó, pero en la cancha de al lado. Ella se quedó mirando desde atrás del alambrado. Yo hice lo que correspondÃa. Paré y les dije a los muchachos que vayan a saludarla. Ella nos seguÃa desde donde estuviese. Si se encontraba en Europa, buscaba la manera que le hagan llegar la transmisión de radio para escucharlaâ€.
Hasta que en este 2025, con las ganas y la voluntad de su gente, entró otra vez en el radar del fútbol oficial, como lo explica Gaspar Verna: “La situación del club es muy buena, con una importante dinámica diaria. Cada deporte tiene una subcomisión trabajando. En lo que hace al fútbol, soy parte de un grupo con la responsabilidad de afrontar la inversión que se requiera para la competencia que tengamos por delante y el hecho de sostener un plantel de 35 jugadores. No hay ningún mecenas. Somos un club que trabaja dÃa a dÃa. El gran objetivo es poder llegar al Federal A, pero tenemos los pies sobre la tierra y, en principio, aspiramos a ser competitivosâ€.
