3 de junio de 2026
Juicio por la muerte de Maradona, en vivo: "Me sacan mi bala de plata", dijo Luque cuando no lo dejaron operar a Diego
El proceso oral continúa en los tribunales de San Isidro con los testimonios del médico que supervisó la operación de cabeza del Diez y un directivo de la Clínica Olivos. Así, la fiscalía cierra la fase 1 de su estrategia
El juicio por la muerte de Diego Maradona se reanudó con la declaración de Rodolfo Benvenutti -médico que supervisó la cirugía a Maradona- y seguirá con la de Germán Dornelli, directivo del sanatorio de Olivos. También declarará Enrique Barrio, que es un administrativo de la empresa que dio el servicio de cuidados domiciliarios a la prepaga.
Al comienzo de la jornada hubo tensión: los fiscales cuestionaron a la última testigo del jueves, Mariana Flichman, sobre quien dijeron que aportó información que, de haberla sabido antes, pudieron haberla imputado. Solicitaron que excluyan un informe realizado por ella que está incorporado en la causa porque no lo consideran objetivo y podría derivar en otra nulidad.
El juicio busca determinar culpables y responsables en la muerte del astro argentino. El delito por el cual están imputados Leopoldo Luque y el equipo médico tiene una pena entre 8 a 25 años de prisión.
Mientras el defensor de Leopoldo Luque interrogaba a Rodolfo Benvenutti, el tribunal le llamó la atención por interrumpir las respuestas del testigo. Fue en varias oportunidades, hasta que el juez Alberto Ortolani se enfureció, le dijo que la respuesta del médico citado tenía que llegar hasta el punto y que sino lo iba a sancionar. Francisco Oneto intentó discutirle la postura al juez. Y todo eso, hizo que se generara una discusión a los gritos en la que después se metió Fernando Burlando, querellante.
"Yo quiero verificar la credibilidad del testigo. Estoy tranquilo hasta que me falten el respeto", le dijo Oneto al juez Ortolani.
El presidente del tribunal, Alberto Gaig, intervino: "Si, pero nos lleva a todos al límite"
"Yo también estoy al límite, estoy defendiendo a mi cliente que está acusado de homicidio", respondió Oneto a los gritos. Al ver que Fernando Burlando quería decir algo, el defensor de Luque, también a los gritos, se adelantó: "Dale, objete Dr. Burlando, dale"
"Hay que poner un límite", dijo tímidamente el abogado de Dalma y Gianinna.
El testigo Benvenutti describió varias escenas en las que vio al imputado Leopoldo Luque visiblemente afectado, y hasta en una crisis de llanto por el Diez. Esto se respalda con lo que comentaron otros testigos, que afirman que el neurocirujano lo quería como un amigo.
Cuando le dijeron que lo mejor era que él no lo operara a Diego porque no estaba "emocionalmente bien" para hacerlo, Bevenutti recordó: "Luque le dijo a Stinfale que operar a Maradona era 'su bala de plata'. Ahí empezaron a discutir fuerte".
El médico Benvenutti y testigo del juicio declaró que, al ser consultado por la internación domiciliaria, afirmó que se requerían elementos específicos debido a los antecedentes de salud de Maradona.
"Sugerí control 24 horas de signos vitales, temperatura, de presión, un protocolo de atención como cuánto orina y en qué período, si tiene edemas. También equipamiento por si lo llegaba a necesitar previendo cualquier situación, cama ortopédica, desfibrilador, oxímetro. Enfermeros todo el día. Un control cada 2 o 3 horas es lógico, depende la necesidad del paciente. Si el paciente no se deja controlar también hay que informar", detalló.
Benvenutti dijo que no había preparación ante una emergencia: "No cuesta nada estar preparado. Si no estaban todos los elementos en la casa no se tuvo que haber dado la intervención. Si no están los elementos, es una internación insuficiente".
Benvenutti, el médico de confianza de Stinfale, contó que Luque estaba visiblemente afectado por la operación de Maradona. Y que lo vio arrodillado frente a Diego acariciándolo antes de la cirugía.
"Luque quería operarlo a él, dijo que era la oportunidad de su vida. Yo antes había tenido una charla con él en el ascensor y yo le dije que no estaba anímicamente bien para llevar adelante la operación. Se lo notaba afectado por la situación. Stinfale después discutió con él y él entendió. Yo estuve en el quirófano", declaró.
Después de la intervención, describió: "Luque entró como en una crisis, empezó a llorar. Estaba muy afectado por la situación, el estrés lo superó". Ahí fue que le pidieron que él hablé en conferencia de prensa y cuente cómo salió todo: "Stinfanle lo contuvo en ese momento, le dijo, le explicó. Le dijo que tenía que decir la verdad y lo que pasó. Yo estuve al lado por si se trababa y tenía que seguir dando el parte médico".
El profesional que supervisó la operación de cabeza de Maradona declaró ante los jueces del TOC N°7 de San Isidro.
"Stinfale me pidió si podía acompañar a Maradona porque le iban a hacer una cirugía y él, como amigo, estaba preocupado por eso. Él (Stinfale) fue paciente mío, nos hicimos amigos. Yo me comuniqué con Luque, él me dijo que iba a operar a Maradona y él estaba muy convencido de hacerlo. Yo le comenté a Stinfale, él me pidió mi opinión, yo le dije que me parecía bien que un grupo de profesionales lo operen. Me preguntó por Luque, le dije que no lo conocía, pero que Luque era experto en columna y que lo mejor era un grupo de expertos. Antes de la operación fui a la clínica y ahí lo conocí por primera vez", comenzó en su declaración.
Tras un cuarto intermedio, los magistrados admitieron, por un lado, el pedido de incorporar dos nuevos testigos solicitados por la fiscalía y, por el otro, afirmaron que "más adelante" definirán si excluyen o no el informe de la testigo Flichman, al considerar muy complejo lo que ocurrió.