25 de febrero de 2026
Polémica en París: un edificio feo en una ciudad hermosa recibe una renovación muy debatida
Reportajes Especiales - Lifestyle
Nouvelle AOM, un consorcio de arquitectos franceses, está reinventando el rascacielos como una estructura más ligera y transparente, con sus lÃneas verticales interrumpidas por terrazas con vegetación y un frondoso jardÃn en la azotea.
Habiendo transformado el paisaje urbano de ParÃs en el pasado, Piano insistió en una entrevista en que simplemente estaba “arreglando†esta reliquia de la década de 1970. Él propone fragmentar la imponente plataforma de hormigón en la base de la torre para crear lo que visualiza como una extensión del barrio, con paseos peatonales sinuosos y una plaza arbolada.
“No estamos demoliendo todo; estamos transformandoâ€, dijo Piano en su estudio, con aspecto de colmena, en el centro de ParÃs. “No es cierto que haya que demolerlo todo. De todos modos, es imposibleâ€.No es que la idea de demoler la torre no le gustarÃa a muchos parisinos, incluyendo a algunos que defienden el proyecto de remodelación.La propuesta de Piano, dijo, revitalizarÃa la zona al auténtico estilo parisino; si no recreando el Montparnasse de la década de 1920, que atrajo a Pablo Picasso, Ernest Hemingway y James Joyce, al menos teniendo una agradable oferta de cafés, tiendas y áreas de juego en las azoteas en lugar del distópico entorno actual.
Como muchos proyectos costosos de renovación urbana --este probablemente superará los 700 millones de dólares--, la propuesta de remodelación de la Tour Montparnasse se ha prolongado durante años, enredada en la polÃtica, el dinero y las visiones enfrentadas. Ahora que está previsto vaciar la torre de inquilinos y cerrarla al público a finales de marzo, es posible que pronto empiecen las obras.Pero las discusiones continúan.Caroline Morin, de 37 años, quien vive en Montparnasse y es voluntaria de grupos de protección de los animales, comentó que la remodelación desalojarÃa una colonia de palomas que anidan en el techo del centro comercial. Dijo que los promotores no habÃan pensado en cómo trasladar a las aves sin dañar a sus polluelos.
A ParÃs, señaló Morin, “la representan las palomas: las palomas, las baguettes y las boinasâ€.
Sin embargo, con el paso de las décadas y contra todo pronóstico, la torre se convirtió en un icono. El escalador urbano francés Alain Robert la escaló varias veces. En 2001, tuvo un papel protagonista en La Tour Montparnasse Infernale, una parodia de las pelÃculas de acción de Duro de matar en la que dos comediantes, Éric Judor y Ramzy Bedia, interpretan a unos desventurados limpiaventanas que se ven atrapados en un atentado terrorista.
Entre los arquitectos, la Tour Montparnasse siempre ha tenido defensores. Daniel Libeskind, quien supervisó el diseño del emplazamiento del World Trade Center en el Bajo Manhattan, la elogió en T Magazine en 2015, diciendo: “Tal vez la Tour Montparnasse no sea una genialidad, pero representó una idea de lo que tendrá que ser la ciudad del futuroâ€.
“La realidad es que nos hemos alejado de adoptar un enfoque radicalâ€, dijo Libeskind. “Es una época mucho más temerosa, cÃvicamenteâ€.
“Siempre hay que captar el espÃritu del momentoâ€, dijo.
Para empezar, hay un imperativo de sostenibilidad, dijo Piano. Su diseño deja intacta gran parte de la estructura y reutiliza el hormigón, lo que reduce el dióxido de carbono emitido durante la construcción. Piano, entre cuyos edificios se encuentran el Shard de Londres y el New York Times Building de Manhattan, fue cuidadoso en no criticar la arquitectura original de la Tour Montparnasse. Pero cuando se le preguntó si él habrÃa diseñado algo parecido, incluso en la década de 1970, arqueó las cejas.
Eso devolvió al señor Piano a la idea de “arreglarâ€. En un mundo de recursos limitados, dijo, tiene valor construir sobre estructuras existentes, incluso aquellas que no son apreciadas, en lugar de derribarlas para levantar algo nuevo. También es menos arriesgado. En los años posteriores a la inauguración del Centro Pompidou, dijo Piano, evitaba dar su nombre a los taxistas parisinos para ahorrarse una reprimenda.
Mark Landler es el jefe de la corresponsalÃa en Londres del Times. Cubre el Reino Unido, asà como la polÃtica exterior estadounidense en Europa, Asia y Medio Oriente. Es periodista desde hace más de tres décadas.
