A 10 años de la masacre de Montañita: cuatro amigas mochileras, unas vacaciones por Sudamérica y un trágico final
El 22 de febrero de 2016 fue la última vez que Marina Menegazzo, de 21 años; y María José Coni, de 22 años, hablaron con sus padres. Días después sus cuerpos aparecieron en la playa de Montañita. Las habían drogado para violarlas pero terminaron matándolas a golpes porque se resistieron. Por hecho, tres hombres fueron condenados a perpetua
>Hace 10 años, el
22 de febrero de 2016, los padres de
Marina Menegazzo y
MarÃa José Coni escucharon sus voces por última vez. Durante la charla, las jóvenes mendocinas de 21 y 22 años, respectivamente, admitieron que
pretendÃan extender sus vacaciones por Ecuador unos dÃas más a pesar de que sus otras dos amigas,
SofÃa Sarmiento y
Agustina Cano, ya habÃan regresado al paÃs unos 10 dÃas antes.
La fecha pactada para abordar el avión era el 25 de febrero. Sin embargo, nunca pudieron hacerlo:Por el doble femicidio, la justicia ecuatoriana condenó (en agosto del 2016) a 40 años de prisión a Alberto Segundo Mina Ponce, el autor material de los asesinatos; y a Aurelio Eduardo “El Rojo†RodrÃguez, su coautor. Mientras que José Luis Pérez Castro, considerado cómplice del hecho ya que su ADN apareció en la escena del crimen,El verano de 2016 habÃa empezado en Mendoza con esa electricidad especial que tienen los grandes planes. Para cuatro amigas jóvenes, soñadoras y llenas de ilusión, era el inicio de una aventura largamente esperada: viajar de mochileras por varios paÃses de Sudamérica.
Majo era organizada, responsable, aplicada. Estudiaba Contabilidad en la Universidad Nacional de Cuyo y quienes la conocÃan la describÃan como reservada, sensible, de esas personas que piensan antes de hablar y que siempre se preocupan por los demás. Marina, en cambio, era espontánea, luminosa, de risa fácil. Estudiaba FonoaudiologÃa en la Universidad de Aconcagua y tenÃa esa energÃa contagiosa que hace que los demás se sientan cómodos cerca.
El viaje no era solo turismo. Era también un sÃmbolo: independencia, crecimiento, alas desplegadas. Y asà lo insinuó “Majo†en una carta que le escribió a su familia antes de partir. Un mensaje lleno de corazones, colores y gratitud. DecÃa que no le gustaban las despedidas, que los iba a extrañar “horroresâ€, pero que habÃa llegado el momento de volar. PrometÃa volver en cuarenta y cinco dÃas.El 10 de enero de 2016, el sueño empezó oficialmente. Salieron de Mendoza rumbo a Santiago de Chile. Allà se reunirÃan todas, y desde Chile volarÃan a Lima para comenzar el ascenso mochilero por Perú y Ecuador. Eran cuatro amigas viviendo el viaje de sus vidas, compartiendo habitaciones pequeñas, anécdotas absurdas, comidas improvisadas y esa sensación incomparable de despertar en un lugar nuevo. Hasta que llegaron a Montañita.
Montañita era, en esos años, un imán para viajeros jóvenes.Para mochileras como ellas era un destino accesible y siempre habÃa otros jóvenes viajando, compartiendo historias y recomendaciones. Montañita tenÃa esa promesa peligrosa de los paraÃsos turÃsticos: la ilusión de que nada malo puede pasar allÃ.Los dÃas transcurrieron entre playa, charlas y planes de regreso. El 10 de febrero SofÃa y Agustina tuvieron que regresar a Mendoza por compromisos personales. Marina y “Majoâ€, en cambio, todavÃa tenÃan tiempo. Quedaban casi dos semanas más.Ambas se alojaron en un hostal sencillo, cerca de la casa comunal, con cocina compartida y ventana hacia la calle principal. En las redes sociales se las veÃa felices, sonriendo con el mar de fondo y disfrutando de los atardeceres.Pero el final del viaje se complicó: les robaron dinero destinado al transporte. Fue un golpe inesperado. Se preocuparon, pero mantuvieron su espÃritu independiente. Avisaron a sus familias, quienes se ofrecieron a ayudarlas. Ellas insistieron en que lo resolverÃan.El 22 de febrero era el dÃa de salida hacia Guayaquil. TenÃan que retomar el camino para volver a casa. Pero en Montañita, el tiempo se detuvo. Pasaron gran parte del dÃa en un bar local, buscando a alguien que pudiera acercarlas. El calor era pesado, la ansiedad crecÃa. Estaban cansadas, preocupadas, intentando encontrar una solución rápida. En ese contexto apareció un hombre del lugar, conocido como “El Rojoâ€, que les ofreció ayuda y un lugar donde pasar la noche. Marina y Majo, agotadas y sin muchas opciones, aceptaron.Desde ese momento no se supo nada más de ellas. Ni mensajes, ni llamadas, ni publicaciones. En Mendoza, la preocupación invadió a las familias. La desaparición se volvió pública y sus padres denunciaron la desaparición en los medios de comunicación.El 26 de febrero de 2016, un pescador encontró el cadáver de “Majo†en una zona de maleza y desechos cerca de la playa de Montañita, envuelto en sacos de yute, fundas plásticas negras y cinta adhesiva. La autopsia determinó que tenÃa un traumatismo craneoencefálico grave causado por un objeto contundente, una fractura en su fémur, lesiones genitales compatibles con intento de abuso sexual resistido, marcas de defensa en manos y un dedo roto.Esa confirmación destrozó a ambas familias, que todavÃa no entendÃan qué habÃa pasado ni dónde estaba Marina, ya que los cuerpos no aparecieron juntos. Pero eso no durarÃa mucho, porque apenas dos dÃas después, el 28 de febrero, a unos cuarenta metros de distancia en la misma zona boscosa, hallaron el cuerpo de Marina, también envuelto en plástico negro, sacos y cinta de embalar.Del doble femicidio hasta se hizo eco el mismÃsimo presidente de Ecuador, por entonces Rafael Correa, quien dijo que harÃa todo lo posible para que la investigación avanzara y se encarcelara a los culpables. Finalmente, los tres detenidos -más allá de sus distintas responsabilidades en el hecho- recibieron la pena máxima.
Pero ninguna condena alcanzó para reparar lo irreparable. “Ni 40 ni 100 años me devuelven a mi hija ni me devuelven la alegrÃa de mis otros hijos y de toda la familia, pero por lo menos se hizo justiciaâ€, declaró a los medios Gladys Steffani, la madre de “Majo†a la salida del juicio donde se condenó al tercer acusado, un año y siete meses después del hecho.
Notas Relacionadas
El Sábado 18 de Abril....No te lo pierdas!!! Agendalo....
El Millonario se impuso en el Monumental con dos goles de Galván y uno de Colidio. Desde la salida de Marcelo Gallardo, el equipo sumó 13 puntos sobre 15 posibles y es escolta en la zona B del Torneo Apertura
El Globo superó 3-0 al Lobo en La Plata y es octavo en la Zona B. Ahora, el Ferroviario se mide a la Lepra rosarina en Santiago del Estero
Comentarios
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.