4 de febrero de 2026
Crisis en Cuba: Estados Unidos alertó sobre el colapso del sistema eléctrico y el aumento de la hostilidad contra sus ciudadanos

La sede diplomática en La Habana recomendó a viajeros y residentes norteamericanos tomar precauciones ante posibles apagones extensos, dificultades para desplazarse y restricciones en los servicios esenciales
Según la sede diplomática, la red eléctrica nacional atraviesa una situación crítica, con interrupciones tanto programadas como imprevistas que impactan la vida cotidiana de la población local y de quienes visitan el país.
La advertencia también destaca la escasez de combustible, que ha provocado filas extensas en las estaciones de servicio y pone en riesgo el funcionamiento de negocios, hoteles y hospitales, que dependen de generadores para mantener sus operaciones.
La embajada recomendó a los ciudadanos estadounidenses en Cuba, o a quienes planean viajar próximamente, que tomen precauciones ante la posibilidad de apagones prolongados y limitaciones en el acceso a suministros básicos. Las sugerencias incluyen mantener dispositivos móviles y baterías portátiles cargados, almacenar alimentos no perecederos y agua, tener linternas y pilas accesibles, y prever alternativas para la conservación de medicamentos o el uso de equipos médicos eléctricos.En el mismo comunicado, la representación de Estados Unidos alertó por el incremento de protestas promovidas por el régimen cubano y el uso de retórica antiestadounidense en manifestaciones públicas.
Las autoridades consulares recordaron que la seguridad de sus ciudadanos es prioritaria y recomendaron monitorear fuentes oficiales para actualizaciones diarias.
La crisis energética que afecta a Cuba se agravó desde mediados de 2024 y ha alcanzado cifras récord de apagones. Datos recientes de la estatal Unión Eléctrica (UNE) muestran que, durante los picos de demanda, la generación eléctrica disponible no llega a cubrir las necesidades mínimas del país, lo que provoca que hasta el 62% de la isla quede sin suministro simultáneamente en ciertos momentos.Actualmente, nueve de las dieciséis termoeléctricas del país no están operativas por averías o por falta de combustible. Este déficit de energía afecta de manera directa a la economía y ha sido detonante de manifestaciones sociales en los últimos años.La dictadura cubana atribuye el agravamiento de la crisis a las sanciones de Estados Unidos y a la reducción del suministro de petróleo venezolano, mientras que analistas externos apuntan a una falta de inversión estructural y a la gestión centralizada del sector.
El comunicado también dispone de teléfonos y correos de contacto para asistencia urgente, subrayando que la situación podría cambiar sin previo aviso.
La embajada insistió en la importancia de tomar medidas preventivas y mantenerse atento a posibles variaciones en el contexto político y energético en Cuba.


