4 de febrero de 2026
Bolivia congeló el precio del gas licuado para contener el impacto de la eliminación de subsidios
El Gobierno de Rodrigo Paz mantiene sin cambios el valor del GLP durante seis meses como compensación al drástico ajuste de combustibles que duplicó los precios en diciembre
El sector de hidrocarburos, antaño motor de la economía boliviana, atraviesa un declive dramático. Las reservas certificadas de gas natural cayeron de 8,95 trillones de pies cúbicos (TCF) en 2018 a apenas 4,5 TCF en 2023, una reducción del 50% en cinco años. La producción diaria de gas natural se desplomó de 59 millones de metros cúbicos en 2014 a entre 37 y 38 millones actualmente.
Medinaceli señaló que la producción de gas natural está garantizada con “alta probabilidad” durante tres o cuatro años más. Sin embargo, advirtió que la reactivación del sector requiere modificar la legislación sobre hidrocarburos, un desafío político considerable dado que el partido de Paz carece de mayoría en la Asamblea Legislativa.
El gobierno atribuyó el desabastecimiento de GLP registrado en enero a las redes de contrabando, que aprovecharon la diferencia de precios con países vecinos donde el gas licuado cuesta más del triple. La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha sido señalada por presunta corrupción sistemática en la distribución de combustibles subsidiados.Bolivia llegó a ser una potencia gasífera regional hace más de una década. El gas natural fue su principal producto de exportación, con ventas principalmente a Brasil y Argentina que generaron 6.624 millones de dólares en 2014. Para 2022, esos ingresos se habían desplomado a 3.050 millones, relegando al sector al tercer lugar de las exportaciones detrás de la minería y los productos no tradicionales.


