29 de enero de 2026
El Gobierno debe definir al nuevo representante diplomático en Italia tras la jubilación del último embajador

Hace unos meses, en el encuentro post audiencia papal en el Vaticano, Marcelo Giusto había comentado que estaba próximo a jubilarse. Entre los nombres que circulan como candidatos aparecen dirigentes con experiencia política
El mecanismo varía según el perfil del elegido. Si Milei opta por un diplomático de carrera, el proceso es directo y administrativo. Pero si la nominación recae en un dirigente político, como se especula en la sede de la Cancillería, la designación requerirá además el acuerdo del Senado, salvo que se recurra a un nombramiento “en comisión”, fórmula empleada en casos recientes como el de Fernando Iglesias en Bruselas.
Entre los nombres que circulan aparecen dirigentes con experiencia política, como Daniel Scioli, quien domina el italiano y mantiene vínculos fluidos con la clase empresarial y política de Italia. Otro posible candidato es Guillermo Francos, quien tras dejar la Jefatura de Gabinete mantiene una relación cercana con el presidente.
No se descarta, sin embargo, que la elección recaiga en un diplomático de carrera con experiencia en Italia y con el aval de la Secretaría General de la Presidencia. Algunos de los posibles postulantes ya desarrollan funciones en el exterior.Mientras tanto, la Embajada quedará bajo la conducción interina de los funcionarios que actualmente se encuentran en Roma. El equipo está integrado por siete diplomáticos, y el de mayor rango, como establece la costumbre, ejercerá como chargé d’affaires hasta la llegada del nuevo titular.


