17 de noviembre de 2025
Más de 10 millones de personas mejoraron sus condiciones de vida y 7 millones las empeoraron en el primer semestre de 2025
Así surge de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec y su proyección a todo el país. Cuáles fueron los cambios en calidad habitacional, acceso a servicios básicos, nivel educativo y cobertura de salud
Respecto de los hogares con saneamiento inadecuado -definidos por carencias como no poseer baño, tener el baño fuera del terreno, baño compartido, desagüe no conectado a red pública ni cámara séptica, o baño sin descarga de agua-, comprenden al 12,1% de los hogares y el 14,5% de la población. El último relevamiento registró una mejora de 1,6% (muy superior al crecimiento vegetativo de la población), mientras el grupo con saneamiento insuficiente se redujo 2,4%, favoreciendo en conjunto a más de 800.000 personas.
Una dinámica similar se observó en el acceso al agua corriente de red: creció 0,68%, alcanzando a 42,4 millones de personas, mientras que aquellos que carecen del servicio aumentaron 4%, superando los cinco millones de habitantes. El universo sin cloacas también se incrementó, con una suba de 8,5% que llevó la cifra a 14,5 millones de habitantes, mientras que quienes tienen servicio de cloacas descendieron en 655.000 personas, situándose en 32,9 millones.
En materia de salud, la población con obra social, prepaga, mutual y/o servicio de emergencia disminuyó 188.000 personas, quedando en 31,5 millones, mientras que quienes dependen únicamente del sistema público crecieron en más de 751.000, totalizando 15,8 millones.
En la comparación con el primer semestre de 2023, el balance de los cambios en las condiciones de vida de la población, su nivel educativo y acceso a los sistemas de salud pública y privada, muestra que el 71% de los indicadores mejoraron, involucrando a 20,2 millones de personas; el 17% (alrededor de cuatro millones de habitantes) se deterioró y el 12% restante no registró variaciones significativas.
La mejora de las condiciones básicas de vida de la población depende no solo de la consolidación de la recuperación macroeconómica o del incremento del ingreso familiar, sino también de que estos aspectos primen en la agenda de los candidatos a cargos ejecutivos, tanto nacionales como provinciales y municipales, y se reflejen en sus propuestas de campaña, presupuestos enviados a las legislaturas y ejecución posterior.