16 de octubre de 2025
Científicos descifran prácticas sociales de hace 5.000 años a partir de un misterioso objeto
Una sustancia elaborada con resina de abedul permitió a un equipo internacional de investigadores recuperar información genética y química de antiguas comunidades agrícolas europeas
Los investigadores intentaron comprender los múltiples usos de la brea de abedul. Ya existÃan evidencias de que las comunidades que vivÃan en Europa hace más de 3.500 años habÃan elaborado y masticado brea de abedul.
Investigaciones arqueológicas previas habÃan identificado piezas de brea con marcas dentales y habÃan sugerido que las personas la usaban para higiene bucal, alivio de molestias dentales o incluso con fines sociales o rituales.El periodo incluyó comunidades agrÃcolas lacustres, entre 4300 y 3500 antes de nuestra era, que habitaban entornos propicios para la conservación de materias orgánicas, lo que permitió un estudio detallado.
El propósito esencial fue desentrañar la composición quÃmica y genética de estos materiales, entender la identidad social de los usuarios y sus prácticas tecnológicas o alimenticias.Para realizar el trabajo, el equipo seleccionó 30 artefactos de brea de abedul de los sitios arqueológicos en los Alpes y áreas periféricas.
Parte de las piezas provenÃa de asentamientos lacustres donde las condiciones húmedas propiciaron la conservación. Otras procedÃan de zonas secas del sur de Francia.El análisis incluyó cromatografÃa de gases-espectrometrÃa de masas (GC-MS), que permitió identificar “compuestos orgánicos caracterÃsticos de la brea de abedul†y secuenciación de ADN antiguo para detectar restos genéticos humanos, animales, vegetales y microbianos.
Los investigadores escribieron: “Veintinueve de treinta muestras proporcionaron compuestos orgánicos propios de la brea de abedulâ€. Se extrajo ADN en 28 muestras. En piezas masticadas y en algunas empleadas como adhesivo se hallaron restos humanos, hechos que permitieron deducir, por ejemplo, que “la presencia de ADN humano y microbiano bucal señala que la brea fue masticada, en algunos casos por más de una personaâ€.“El análisis GC-MS identificó brea de abedul como adhesivo principal y también otras sustancias, como resina de pino, usadas para modificar sus propiedades mecánicasâ€, afirmaron.
Los cientÃficos sugieren que se debe expandir el uso combinado de análisis quÃmicos y genéticos en artefactos arqueológicos, tanto para aspectos tecnológicos como dietéticos y sociales.
El trabajo indicó limitaciones en la conservación de ADN antiguo, especialmente en piezas expuestas a calor y procesos posteriores a la excavación.
“Este estudio demuestra el valor de integrar análisis de residuos orgánicos y ADN antiguo para profundizar en las prácticas culturales del pasadoâ€, destacaron.
