25 de septiembre de 2025
Los desafíos del nuevo gobierno interino de Nepal tras las protestas
El costo de la reconstrucción tras los disturbios equivale a la mitad del PIB nacional y la presión de los jóvenes podría abrir paso a nuevas figuras políticas en las próximas elecciones.
>La reciente caÃda del gobierno de K.P. Oli en El En este contexto de crisis, la formación del gobierno interino fue consecuencia de intensas negociaciones entre el presidente Ram Chandra Paudel, el jefe del ejército Ashok Raj Sigdel y representantes de los manifestantes. La ausencia de lÃderes claros entre los jóvenes y la falta de demandas unificadas dificultaron el proceso, pero la presión social y la amenaza de un vacÃo de poder aceleraron la búsqueda de una figura de consenso. Sushila Karki, reconocida por su postura contra la corrupción y su respaldo a las protestas, surgió como candidata luego de una consulta virtual a través de la plataforma Discord, en la que participaron cerca de 8.000 activistas. Karki alcanzó el 50% de los votos y, tras aceptar el compromiso, fue nombrada primera ministra interina el 12 de septiembre, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo en Nepal. Su primera medida fue disolver la cámara baja del parlamento y convocar elecciones para el 5 de marzo de 2026, aunque persisten dudas legales sobre la constitucionalidad tanto de su nombramiento como de la disolución parlamentaria, como indica International Crisis Group.El nuevo gobierno enfrenta retos inmediatos de gran envergadura. Entre sus prioridades están la restauración de las funciones estatales, dañadas por los disturbios y la destrucción de registros y sistemas ministeriales, y la organización de elecciones creÃbles en un contexto de alta tensión. El costo estimado de las reparaciones es de USD 21.200 millones, lo que representa la mitad del PIB nacional, situación que ha forzado la adopción de medidas de austeridad. Además, la administración de Karki debe impedir nuevos estallidos de violencia a lo largo del proceso electoral y sortear la resistencia de los partidos tradicionales, que podrÃan presentar impugnaciones legales para retrasar los comicios y debilitar la legitimidad del gobierno interino.A estos retos se suman importantes obstáculos legales y polÃticos. Ocho de los principales partidos, incluidas formaciones como el Congreso NepalÃ, los Comunistas Unificados Marxista-Leninistas y los MaoÃstas, han rechazado la disolución del parlamento y cuestionan la base constitucional de la designación de Karki. La presión de grupos monárquicos, que buscan restaurar la figura del exrey Gyanendra Shah, introduce un factor de inestabilidad, mientras la polarización social y la posible infiltración de estos sectores en las protestas mantienen en alerta a las autoridades. La propia Karki denunció la “destrucción sistemática de instituciones sensibles y esenciales del gobiernoâ€, aunque no atribuyó responsabilidades directas a ningún grupo, según recoge International Crisis Group.La sociedad nepalÃ, especialmente su juventud, mantiene expectativas elevadas respecto al nuevo gobierno. Los manifestantes reclaman reformas estructurales, el fin de la corrupción y una mayor representación de sectores tradicionalmente excluidos. La presión para investigar la represión de septiembre y sancionar a los responsables es intensa, aunque ex primeros ministros como Dahal, Deuba y Oli advierten que tales investigaciones podrÃan agravar la animadversión hacia los partidos. De manera paralela, la popularidad de figuras independientes como el alcalde de Katmandú, Balen Shah, y la exministra Sumana Shrestha, ambos ajenos a la “Generación Z†pero con fuerte respaldo juvenil, insinúa que el próximo ciclo electoral podrÃa permitir el surgimiento de nuevas figuras polÃticas.Las redes sociales han tenido un papel determinante tanto en la difusión de denuncias de corrupción como en la organización de las protestas. La decisión del gobierno de Oli de prohibir 26 aplicaciones, en un paÃs donde más de la mitad de la población es menor de 30 años, y casi el 50% utiliza estas plataformas, se percibió como un intento de silenciar la disidencia y privó a muchos jóvenes de una fuente de ingresos. Esta medida, combinada con la escasez de oportunidades laborales y la emigración masiva de jóvenes, alimentó el descontento y la movilización.En los próximos meses, la estabilidad de Nepal dependerá de la capacidad del gobierno interino para cumplir el calendario electoral, investigar los hechos de septiembre y asegurar un proceso transparente. La vigilancia de la sociedad civil y la presión de los jóvenes serán claves para que la transición siente las bases de un sistema polÃtico más limpio y representativo, tal como concluye International Crisis Group.
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
Boca quedó tercero en su zona tras el empate entre U. Católica y Cruzeiro: qué necesita para clasificar a octavos de la Libertadores
El 0-0 en Santiago permitió que chilenos y brasileños lleguen a siete puntos cada uno y desplacen al Xeneize, que los sigue con seis unidadesRacing cayó 2-1 ante Botafogo en Río de Janeiro y quedó al borde de la eliminación en la Copa Sudamericana
El equipo de Gustavo Costas perdió ante el líder del Grupo E y quedó sin margen de error: necesita ganar sus dos partidos restantes y esperar resultados ajenos para no quedar eliminadoMás detalles del escándalo en el Real Madrid por la pelea entre figuras del plantel: el rol de Mastantuono en un vestuario fracturado
Una falta en la práctica de Valdebebas desató empujones y una discusión que se extendió al vestuario, a días del Clásico ante el BarcelonaComentarios
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.
