24 de febrero de 2025
Los últimos avances contra el Parkinson: qué tratamientos se aplican y las estrategias para su manejo
La ciencia avanza en la búsqueda para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Un repaso por hallazgos recientes y el análisis de expertos a Infobae
En experimentos posteriores, al añadir 24-OHC a neuronas cultivadas en placa, se observó que las sinucleÃnas alfa normales se transformaban en fibras patológicas. Al inyectar estas fibras en ratones, los cientÃficos encontraron una mayor propagación de los cuerpos de Lewy, un mayor daño neuronal y un incremento de los déficits motores en comparación con las fibras sinucleÃnas alfa formadas sin la presencia de 24-OHC. Por lo tanto, los fármacos que impiden la conversión del colesterol en 24-OHC podrÃan representar un tratamiento prometedor para la enfermedad de Parkinson.
Los autores concluyeron: “Nuestros hallazgos indican que la colesterol 24-hidroxilasa CYP46A1 desempeña un papel fundamental en la progresión de la patologÃa de la α-sinucleÃna en la enfermedad de Parkinson, lo que destaca su potencial como objetivo terapéutico para la enfermedad de Parkinsonâ€.En diálogo con Infobae, la doctora Paulina Rampoldi, neuróloga en la ClÃnica Universitaria Reina Fabiola y docente de la cátedra de neurologÃa de la Universidad Católica de Córdoba, dijo que el Parkinson “es la principal causa del parkinsonismo, un sÃndrome clÃnico que se caracteriza por la bradicinesia, es decir, los movimientos lentos y de menor amplitudâ€. Esta disminución en la amplitud y velocidad de los movimientos, agregó, “puede ir acompañada de temblor, rigidez articular y, en algunos casos, alteraciones en los reflejos posturalesâ€.La especialista subrayó que “además de los sÃntomas motores, la patologÃa presenta otros signos menos visibles, como alteraciones del sueño; problemas gastrointestinales, como la constipación; depresión y alteraciones en el olfatoâ€, los cuales “suelen preceder a los sÃntomas motores y generalmente no son la razón principal por la que los pacientes consultanâ€.
“En cuanto al tratamiento —planteó Rampoldi— uno de los hitos más importantes en el avance de la enfermedad de Parkinson ha sido el desarrollo de técnicas quirúrgicas, tanto las técnicas lesionales, como la talamotomÃa, como la estimulación cerebral profunda. Hace algunos años, resultaba muy raro pensar que el Parkinson podÃa tener un tratamiento quirúrgico, pero hoy, si el candidato es elegido de manera correcta, los pacientes que se someten a cirugÃa pueden experimentar mejoras significativas en su calidad de vidaâ€.“El Parkinson es un trastorno complejo que surge de la interacción de múltiples factores genéticos, moleculares y ambientalesâ€, explicó en diálogo con Infobae Germán Picciochi (MN 161114), médico especializado en psiquiatrÃa, neuropsiquiatrÃa y neurologÃa cognitiva. “Por fortuna, los avances en terapias génicas, celulares, farmacológicas y tecnológicas están transformando el panorama del tratamiento. La investigación sigue avanzando a un ritmo acelerado, y hay razones para ser optimistas sobre el futuro de las personas que viven con esta enfermedadâ€, agregó.
Más allá de estas estrategias, hay otras lÃneas de investigación en desarrollo. “Se están explorando terapias génicas para introducir genes que puedan proteger las neuronas dopaminérgicas o mejorar la producción de dopamina. Por ejemplo, se han probado vectores virales para entregar genes especÃficosâ€, explicó el especialista.
“Se ha demostrado que las células madre pluripotentes inducidas pueden diferenciarse en neuronas dopaminérgicas y trasplantarse en el cerebro para reemplazar las células perdidas. Los ensayos clÃnicos están en marcha, con resultados preliminares alentadoresâ€, sostuvo.Esa manifestación temprana es clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes. “Más de dos siglos después de su descripción original, no podemos encontrar una cura o prevención definitiva, pero podemos ampliar el espectro de sÃntomas no motoresâ€, advirtió. “Algunos de estos sÃntomas, aunque no sean especÃficos de esta enfermedad, son una ventana crucial para entender la fase temprana de la misma. Su identificación y manejo adecuado pueden transformar el enfoque diagnóstico y terapéutico, permitiendo intervenciones más tempranas y efectivasâ€, planteó el médico.
Entre esos sÃntomas, mencionó trastornos del sueño, pérdida del olfato, estreñimiento, depresión, ansiedad, fatiga, disfunción cognitiva y alteraciones sensoperceptivas como alucinaciones y delirios. También pueden aparecer apatÃa, hipotensión, sudoración excesiva, disfunción sexual, dolor, trastornos del habla y la deglución, alteraciones visuales y pérdida de peso. “La trascendencia de estos sÃntomas tiene que ver con, además de la posibilidad de una sospecha diagnóstica temprana —incluso previa a la aparición de sÃntomas motores—, poder realizar un manejo integral de las personas afectadas y combatir completamente el impacto en su calidad de vidaâ€, enfatizó Picciochi.En 2024, tal como describió Infobae, se divulgó que un La terapia consiste en la administración continua de los fármacos a través de un dispositivo llamado “bomba VYAFUSERâ„¢â€. Este dispositivo, a grandes rasgos, permite que el paciente reciba la medicación durante todo el dÃa, extendiendo el perÃodo de control de los sÃntomas, conocido como tiempo ‘On’. Además, los resultados han mostrado mejoras sostenidas durante el tiempo ‘Off’ (cuando los sÃntomas reaparecen entre dosis), en el tiempo ‘On’ sin discinesia (movimientos involuntarios) y en la acinesia matutina (tiempo ‘Off’ al despertar).Anteriormente, el doctor Alejandro Andersson, neurólogo y director médico del Instituto de NeurologÃa Buenos Aires (INBA), explicó que los pacientes con Parkinson suelen responder bien a los medicamentos clásicos durante los primeros cinco años de la enfermedad. Entre los cinco y diez años, los pacientes pueden experimentar fluctuaciones motoras, rigidez o entumecimiento matinal, aunque lo sobrellevan. “Este producto, la Produodopa, está destinado a los pacientes con enfermedad de Parkinson avanzadaâ€, comentó.En tanto, también en 2024, un estudio publicado en el Journal of Medical Internet Research sugirió que bailar puede mejorar el estado de ánimo de las personas con enfermedad de Parkinson. Según los resultados, los pacientes que tomaron clases de baile durante varios meses experimentaron una disminución de los sÃntomas de la depresión, y los escáneres cerebrales mostraron cambios en las áreas relacionadas con el estado de ánimo.
El estudio incluyó a 23 personas con Parkinson, quienes tomaron clases semanales de baile durante ocho meses, ofrecidas por el programa Sharing Dance Parkinson’s de la Escuela Nacional de Ballet de Canadá. Las clases incluyeron desde ejercicios simples de piernas y pies hasta movimientos más complejos, como valses y bailes coreografiados.
Los resultados mostraron que, después de cada clase de baile, las tasas de depresión reportadas por los pacientes disminuyeron. Este efecto se acumuló, llevando a mejoras significativas en el estado de ánimo después de ocho meses de clases. Los escáneres cerebrales también mostraron que las señales de la circunvolución cingulada subcallosa (SCG), una región del cerebro relacionada con la depresión, disminuyeron a medida que los participantes continuaron bailando. Según Bearss, esto “significa que el SCG no funcionaba tan rápido como lo harÃa si tuvieras depresiónâ€.
DeSouza añadió que este estudio es el primero en demostrar estos beneficios utilizando estos métodos de detección. Los investigadores sugieren que la danza tiene un doble beneficio: la música activa las señales de recompensa del cerebro, mientras que el movimiento estimula los circuitos sensoriales y motores.
